Su historia fue compartida en un video de YouTube. En la producción Gladys y su madre, doña Marcelina, cuentan las peripecias que tuvo que pasar la deportista para llegar hasta donde está ahora y ser motivo de orgullo nacional.
Gladys Se levantaba a correr a las cinco de la mañana y terminaba su rutina a las seis. "Cuando estaba pequeña, yo la acompañaba siempre. Siempre iba a divisarle", recuerda doña Marcelina. Cuando regresaba cansada a casa, su madre se aseguraba de siempre tenerle un plato caliente en la mesa.
En secundaria comenzó a participar en concursos. A veces ganaba. Ella recuerda una ocasión el particular.
"Una vez que no pude ganar porque no tenía zapatillas, llegué segunda. Esa competencia era para ganar, porque el primer puesto era una cocina bien grande", recuerda en la producción hecha por el Instituto Peruano del Deporte (IPD)
Pero su madre siempre fue la primera persona que no le permitió rendirse. "Ya otras veces ganarás, hija", le recordó aquella vez. Es que doña Marcelina se volvió el principal motor en la vida de nuestra campeona. Especialmente desde que su padre falleció.


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